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Deficiencia nutricional

Deficiencia de boro en el banano

La deficiencia de boro en banano se reconoce por hojas jóvenes deformes, necrosis en punta de hoja y padrastros en el racimo. Ocurre por suelos ácidos, suelos arenosos, exceso de calcio o riego con agua pobre en boro. Corrígela con enmiendas boratadas al suelo y aplicaciones foliares, siempre tras análisis de suelo.

Elaborado por AgroAsesor con base en las fuentes citadas · 26 de septiembre de 2026

Cómo reconocerla

La deficiencia de boro aparece primero en tejidos jóvenes: hojas nuevas rizadas, estrechas o con puntas secas. Observa necrosis en el ápice de las hojas y en los meristemos; el crecimiento del tallo pseudotallo se vuelve irregular y puede haber formación de hijuelos atrofiados. En el racimo, aparecen pecas negras en el pedúnculo, abortos de flores y frutos pequeños o deformes (racimo hueco). En plantas muy afectadas, el cogollo se amarra y se forman brotes muertos dentro del pseudotallo. El follaje puede amarillear en casos avanzados, pero la clave es la deformidad de tejidos nuevos. Diferencia de otras causas: si las hojas viejas están afectadas primero, probablemente no sea boro; si hay síntomas junto con podredumbre del cabezal, confirma con análisis de tejido y suelo antes de actuar.

Por qué ocurre

El boro es un micronutriente móvil en crecimiento pero poco móvil en la planta; depende de la transpiración y del movimiento de savia. La deficiencia suele deberse a suelos con bajo contenido orgánico y textura arenosa, pH extremo (ácidos o muy alcalinos), suelos con excesos de calcio o potasio que compiten, y riego con agua muy pobre en boro. Aplicaciones prolongadas de materia orgánica baja en boro o fertilización con altas dosis de nitrógeno sin balance también favorecen la deficiencia. En zonas de la Costa húmeda el lavado puede reducir boro; en zonas altas con suelos volcánicos y pH alto el boro disponible es bajo. La fertilidad previa y el manejo de riego influyen: riegos excesivos o suelos anegados disminuyen disponibilidad. Siempre confirma con análisis de suelo (B disponible) y análisis foliar antes de aplicar correcciones.

Cómo corregirla

Primero, confirma con análisis de suelo y análisis foliar; la dosis final debe ajustarse a esos resultados. Enmienda al suelo (tierra): aplica entre 1 y 3 kg de boro elemental por hectárea (asumo densidad de 1.600 plantas/ha; equivalencia: 0,63–1,88 g de B por planta). Usa compuestos solubles como borato de sodio (ajusta según contenido de B del producto). Para respuesta rápida, aplica foliar de 200–500 g de boro elemental por hectárea por aplicación (0,125–0,313 g B/planta), hasta 2–3 aplicaciones espaciadas 10–14 días; no exceder sin análisis. Mezcla foliar en volumen de agua suficiente para cubrir hojas; evita pulverizar en días muy calurosos y usa boquillas finas para buena cobertura del cogollo. Después de la aplicación al suelo, incorpora con riego o labranza ligera para mejorar movilidad. La dosis final debe basarse en análisis de suelo; si no estás seguro, consulta a un técnico local. No uses lejía sobre plantas. Para desinfección de herramientas o botas emplea lejía comercial (hipoclorito de sodio 5–6 %) diluida 1 parte en 9 de agua o alcohol al 70 %.

Cómo prevenirla

Mantén niveles adecuados de materia orgánica y pH neutro a ligeramente ácido (pH 5,5–6,5 según zona) para mejorar disponibilidad de boro. Realiza análisis de suelo cada 1–2 años y análisis foliar en etapa de crecimiento activo. Evita excesos de calcio o potasio sin corrección de boro; balancea la fertilización con macro y micronutrientes. En suelos arenosos o zonas de mucha lluvia, considera mantenimiento anual de boro en dosis bajas (p. ej. 0,5–1 kg B/ha) ajustadas por análisis. Usa abonos orgánicos bien compostados que aporten boro y retengan humedad. En plantaciones nuevas, aplica la enmienda boratada antes del primer ciclo de producción si el análisis muestra deficiencia. Regula riego para evitar encharcamientos y lavado de nutrientes. Si dudas, confirma con la autoridad técnica de tu país o con un asesor agronómico local.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se nota la falta de boro en mis plantas de banano?

Se nota en hojas jóvenes deformes, puntas secas, cogollo amarrado y frutos pequeños o abortados; confirma con análisis foliar.

¿Cuánto boro debo aplicar por hectárea?

Aplicaciones típicas corrigen con 1–3 kg de boro elemental por hectárea; la dosis final debe ajustarse según análisis de suelo.

¿Puedo aplicar boro por vía foliar?

Sí; aplicaciones foliares de 200–500 g de boro elemental por hectárea por aplicación aceleran la recuperación; no excedas y respeta intervalos.

¿La deficiencia de boro se confunde con otras enfermedades?

Puede confundirse con problemas de crecimiento por nemátodos o podredumbres; por eso es clave el análisis de tejido y suelo antes de tomar medidas.

Más sobre banano y plátano

Fuentes

  1. AGROSAVIA — Dos afecciones nutricionales del plátano y el banano: deficiencias de boro y magnesio
  2. INIAP — Guía para la producción y manejo integrado del cultivo de plátano
  3. AGROSAVIA (Corpoica) — Manejo sostenible del cultivo del plátano

Información de referencia para orientar el manejo. Antes de aplicar cualquier producto, lee y respeta la etiqueta registrada en tu país (dosis, equipo de protección, días antes de la cosecha) y, si el caso es grave, consulta a un ingeniero agrónomo. Actualizado el 26 de septiembre de 2026.

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